Las bajas por contingencias comunes que culminan en incapacidad temporal alcanzaron en las Islas el 7,9% en el cuarto trimestre de 2025, la tasa más alta del país. Ese fenómeno cuesta a las empresas ocho millones de euros al día y afecta a entre 62.500 y 70.000 trabajadores.
Ese fue el análisis de José Cristóbal García, vicepresidente de la Confederación Canaria de Empresarios (CCE) durante su participación en las jornadas nacionales de CEOE, e insistió en que el absentismo por incapacidad temporal se ha convertido en una de las principales amenazas para la productividad de Canarias.
García advirtió de que el problema golpea con más fuerza al Archipiélago por el peso de micropymes, autónomos, turismo, hostelería y comercio. Además, denunció las ineficiencias de un sistema en el que «quien paga no controla y quien controla no paga», con escasa aceptación de altas de las mutuas, falta de coordinación y apenas 20 inspectores.
García advirtió de que el problema golpea con más fuerza al Archipiélago por el peso de micropymes, autónomos, turismo, hostelería y comercio. Además, denunció las ineficiencias de un sistema en el que «quien paga no controla y quien controla no paga», con escasa aceptación de altas de las mutuas, falta de coordinación y apenas 20 inspectores.
La organización empresarial también mostró su preocupación por el aumento de las bajas relacionadas con problemas de salud mental. La tendencia afecta especialmente a los menores de 35 años, un fenómeno que, a juicio de la patronal, trasciende el ámbito laboral y debe abordarse como un problema de salud pública.
El motivo por el que la Seguridad Social te puede retirar la baja médica de inmediato
La Seguridad Social protege a los trabajadores que se encuentran de baja médica. Durante el tiempo que dura la incapacidad temporal, la persona recibe una prestación económica que le permite seguir teniendo ingresos, a pesar de no estar pudiendo trabajar.
Para percibirla y no perderla, hay que cumplir una serie de requisitos. De lo contrario, la Seguridad Social puede retirarla. Concretamente, el trabajador debe tener una actitud activa y responsable que le permita avanzar hacia la recuperación y reincorporarse a su puesto de trabajo lo antes posible.
Si se da el caso de que el sistema entiende que el paciente está alargando su dolencia sin motivo, con el objetivo de seguir cobrando sin volver a su empleo, puede ser sancionado. En este sentido, hablamos de medidas como dejar de tomar la medicación prescrita, no acudir a las sesiones de rehabilitación o negarse a una operación que viene recomendada por los médicos.
El artículo 175.2 de la Ley de Seguridad Social lo señala claramente.
Aunque la ley es contundente al respecto, lo cierto es que permite un cierto margen al incorporar el concepto de causa razonable. En este sentido, el paciente puede negarse a continuar un tratamiento si cuenta con informes médicos contradictorios que desaconsejen el mismo, si puede suponer un riesgo para su salud o cualquier otro motivo de peso.
En estos casos, la Seguridad Social deja abierta la puerta a que el enfermo pueda presentar las evidencias que sean necesarias y podría seguir cobrando la prestación en el caso de que la Administración acepte sus justificaciones.
Por tanto, durante la incapacidad temporal, el paciente deberá tratar de recuperarse lo antes posible y poner de su parte para la curación.


