Los robos y el sabotaje acechan a los patinetes de alquiler en El Castillo

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El representante de la empresa de patinetes eléctricos, Álvaro Sanz, ha explicado la situación de una empresa que tras haber desembarcado en los municipios de Puerto del Rosario y Antigua hace una semana ya busca extenderse por el resto de las Islas. Muchos residentes utilizan este sistema de movilidad para desplazarse a sus domicilios o centros de trabajo.

Pocos días después de llegar, la empresa ha denunciado dos robos de patinetes eléctricos de alquiler, localizado en un domicilio en el barrio capitalino de Las Granadas. No es precisamente un caso aislado: las sustracciones y los actos vandálicos están a la orden del día en El Castillo, «se trata de una empresa que se dedica a alquilar patines sin control de velocidad y bicicletas. Ayer por fin conseguimos grabarle mientras violentaba una serie de vehículos». La sangría asciende a 60 vehículos inutilizados en el almacén, «han pintado el código QR, otros con mayor riesgo, han cortado los frenos y esto si puede conllevar un peligro mayor».

El problema que sufre la empresa, básicamente, es que han invertido grandes sumas en vehículos de mejores prestaciones, que a su vez tienen sistemas de seguridad más desarrollados. Por tanto, cuando los roban (aunque casi siempre se recuperan) o cuando los destrozan la repercusión en sus cuentas es mayor.

Los patinetes de esta empresa no tienen autorizada la parada libre, la micro movilidad juega un rol fundamental para moverse en municipios como la capital o zonas turísticas como El Castillo. Los patinetes son una alternativa al tráfico, cubriendo distancias cortas de forma más rápida y con el objetivo de contribuir a una movilidad más sostenible, «necesitamos que sea de forma ordenada, de ahí que nuestros patines no pueden aparcar donde quieran, deben trasladarse al punto establecido», afirmó Sanz.

Según detalla Sanz, el servicio técnico despliega los patinetes en los espacios habilitados por suelos privados y en la concesión que han sellado con la Autoridad Portuaria para establecerse en la avenida marítima. Las zonas peatonales no están permitidas y en caso de que el usuario intentara acceder, el patinete quedaría bloqueado. En ese sentido destaca el uso correcto del patinete, el aparcamiento y las normas de circulación.
Para comenzar un viaje, los usuarios deberán descargarse la aplicación y escanear el código QR que se encuentra en los patinetes para desbloquearlos. Una vez llegado a destino, el pasajero podrá aparcarlo en las áreas señaladas dentro del mapa de la aplicación.

El representante de la empresa critica «las incongruencias y la mala praxis de la administración pública» debido a la falta de apoyo que bajo su punto de vista reciben los empresarios que inician actividades alternativas a los negocios convencionales.

Además, con el objetivo de contribuir a la seguridad, en la aplicación se podrá encontrar el modo “principiante”, que permite a los usuarios iniciales un límite de velocidad máxima de 15 km/h (la velocidad máxima limitada general es de 25 km/h). Asimismo, incluyen una herramienta que detecta zonas de baja velocidad para que cuando los pasajeros circulen por esas vías, avise al usuario y automáticamente el patinete reduzca su velocidad.