La comunidad hindú residente en Fuerteventura celebró este sábado la fiesta de Diwali, que marca la llegada del año nuevo para el hinduismo, con casas cubiertas de un manto de luces, una festividad que se ha visto empañada por la pandemia del coronavirus.
La festividad marca el triunfo mítico del dios Ram contra el demonio Ravana en la actual isla de Sri Lanka y el regreso de la deidad a casa tras pasar 14 años en el exilio, para lo que los habitantes del subcontinente iluminaron con velas el camino de vuelta.
Una celebración familiar
Si tradicionalmente durante Diwali las familias y los amigos se reúnen para cenar e intercambiar regalos y dulces, este año y a causa de la pandemia prima la prudencia en parte de los hogares indios.

