Fuerteventura consigue nueve millones de euros de los Fondos Europeos

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«El programa de Planes de Sostenibilidad Turística en Destinos que recuperamos en el año 2020 ha demostrado ser el mejor ejemplo de colaboración entre los tres niveles de la Administración en una política de Estado como debe ser la política turística. La inversión que aprobamos hoy, y que reeditaremos en 2022 y 2023, hará a nuestros destinos más competitivos, avanzando hacia un modelo más respetuoso con el medio ambiente, digital, accesible para todos y cuyos beneficios repercutan tanto en el sector como entre la población residente», ha valorado la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto.

En el caso de Fuerteventura se invertirá en la rehabilitación de senderos, el Mercado del Mar en La Oliva, la remodelación del mobiliario de playas para hacerlo autosostenible, la digitalización del destino, la gestión de residuos en zonas turísticas, entre otros.

Para el secretario de Estado de Turismo, Fernando Valdés, que ha participado también en la reunión de la Conferencia Sectorial: «La riqueza de destinos con la que cuenta España representa una verdadera ventaja competitiva frente a otros mercados receptores que es preciso potenciar si queremos seguir siendo líderes en turismo«.

A diferencia del programa ordinario de Planes de Sostenibilidad Turística en Destinos -que lleva ya dos ediciones–, esta primera convocatoria extraordinaria no se financia con el presupuesto propio de las tres administraciones implicadas (Secretaría de Estado de Turismo, CCAA y entidades locales beneficiarias), sino que se sufraga íntegramente con los fondos de recuperación europeos.

La presentación y selección de solicitudes, así como el reparto de los fondos entre comunidades autónomas, ha seguido el procedimiento establecido en la Estrategia de Sostenibilidad Turística en Destinos, aprobada por unanimidad en Conferencia Sectorial en julio pasado.

El programa de Planes de Sostenibilidad Turística en Destino persigue como objetivos generales apoyar a los destinos turísticos españoles, cualquiera que sea su escala y el tipo de demanda al que responda, en su proceso de transformación hacia hubs o polos de innovación turística capaces de integrar en su oferta la sostenibilidad medioambiental, socioeconómica y territorial, y de desarrollar estrategias de resiliencia frente a los nuevos retos del ecosistema turístico, desde el cambio climático, hasta la sobredemanda turística o las crisis sanitarias y de seguridad.

Entre los resultados que se esperan de este programa está mejorar los destinos turísticos invirtiendo en la mejora de su competitividad para que puedan ejercer un efecto tractor sobre la demanda turística y un efecto dinamizador del sector turístico privado; incorporar de manera efectiva la sostenibilidad y la digitalización en la gestión de los recursos, infraestructuras y productos turísticos de los destinos; diversificar la oferta de destinos turísticos para contribuir a generar oportunidades de empleo y actividad, redistribuir la renta turística y favorecer la cohesión territorial y la desconcentración de la demanda, en particular en las zonas rurales, así como propiciar la desestacionalización y mejorar el capital natural del sistema turístico, garantizando su perennidad mediante la reducción de las emisiones, la mejora de la gestión de desechos y aguas, la protección, restauración y aprovechamiento turístico de los ecosistemas, la renaturalización de los mismos y la introducción de actuaciones de prevención o mitigación de los efectos del cambio climático.