Canarias afrontará el primer fin de semana de septiembre con temperaturas elevadas, presencia de calima y posibilidad de tormentas aisladas en algunas zonas del Archipiélago.
La previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) apunta además a un episodio de calor más destacado durante el sábado, jornada en la que estarán activos varios avisos amarillos por temperaturas máximas.
La situación será diferente según las islas y las vertientes. Las zonas del sur y del interior concentrarán los valores más altos, mientras que las áreas del norte tendrán mayor presencia de nubosidad baja, especialmente durante las noches y primeras horas del día.
El sábado será la jornada con mayor protagonismo del calor. La Aemet contempla avisos amarillos por temperaturas máximas en la vertiente sur de Gran Canaria y en la fachada sur del área metropolitana de Tenerife, desde Candelaria hasta Santa Cruz.
Las temperaturas subirán de forma ligera a moderada en las zonas bajas del sur. En estos sectores se superarán ampliamente los 30-33 grados, con valores similares en algunas medianías.
Gran Canaria será la isla donde se esperan los registros más elevados. En zonas interiores, especialmente en áreas orientadas hacia el sur y el oeste, las máximas podrían alcanzar los 35 grados y llegar localmente a 37 grados.
Polvo en suspensión en las islas orientales
El episodio afecta especialmente a Fuerteventura, Lanzarote y La Graciosa, donde se han registrado concentraciones elevadas de partículas en suspensión. La presencia de polvo también alcanza a Gran Canaria, por lo que la Dirección General de Emergencias ha incluido a las cuatro islas en el ámbito territorial de la prealerta.
La situación podría intensificarse durante las próximas horas. Según la información oficial, existe la posibilidad de que se produzcan nuevos desarrollos convectivos sobre el continente africano, lo que podría favorecer la llegada de nuevas cantidades de polvo a Canarias.
Este escenario podría traducirse en un aumento de las concentraciones de partículas en el aire y un empeoramiento de la visibilidad, especialmente en las zonas que registren una mayor incidencia del episodio.
El Gobierno de Canarias mantiene el seguimiento de la evolución de la calima y de los registros relacionados con la calidad del aire. En función de cómo avance el fenómeno meteorológico, tampoco se descarta modificar el ámbito territorial de la prealerta.


