El Cabildo de Fuerteventura, a través de la Consejería de Medio Ambiente, liberó en Playa Blanca (Puerto del Rosario) un ejemplar juvenil de tortuga boba (Caretta caretta). En una actividad de concienciación ambiental en la que participaron más de 40 niños de 8 a 13 años de edad. Todos ellos pertenecientes al campamento ‘Un Verano Canario 2026’ de Fundación Pequeño Valiente. Más de 40 niños y niñas del campamento Pequeño Valiente asisten a una suelta de tortuga boba
La liberación se enmarca en el proyecto ‘De Vuelta a Casa’, integrado en el programa de educación ambiental ‘Conocer para Proteger’. Utiliza la recuperación de fauna silvestre como una herramienta para acercar a la población, especialmente a los más jóvenes, la importancia de conservar y proteger la biodiversidad de Fuerteventura.
El ejemplar de tortuga boba, recuperado en el Centro de Recuperación y Conservación de Tortugas Marinas de Morro Jable. Todo ello tras sufrir un enmallamiento con basura marina. Ingresó en el centro el pasado 12 de junio después de ser localizada en Playa Leandro, en Antigua, con un peso de 6,8 kilogramos. El animal había quedado enmallado con rafia, un tipo de basura marina, provocándole graves lesiones en una de sus extremidades.
Tras el proceso de recuperación y seguimiento llevado a cabo por el equipo especializado del Centro de Recuperación y Conservación de Tortugas Marinas de Morro Jable, el ejemplar ha podido regresar al medio natural.
En la actividad participaron la presidenta del Cabildo, Lola García, y el consejero de Medio Ambiente, Carlos Rodríguez. Durante la misma, los niños y niñas pudieron conocer de cerca el proceso de recuperación de la tortuga. También las amenazas a las que se enfrenta esta especie, entre ellas el enmallamiento con residuos y otros elementos presentes en el medio marino. La actividad permitió también poner en valor la importancia de la colaboración ciudadana cuando se localiza un ejemplar de fauna marina herido o en dificultades.
La presidenta del Cabildo de Fuerteventura, Lola García, destacó que “cada suelta nos permite celebrar que una tortuga vuelve al mar. Después de superar un proceso complicado de recuperación. También nos recuerda la responsabilidad que tenemos de cuidar nuestros océanos. Además, compartir este momento con los niños y niñas de Pequeño Valiente tiene un valor especial. La educación ambiental es una herramienta fundamental para construir una sociedad más comprometida con nuestro entorno”.
Por su parte, el consejero de Medio Ambiente, Carlos Rodríguez, señaló que “la historia de esta tortuga demuestra las consecuencias que puede tener la presencia de residuos en el mar. Por eso es tan importante que los más jóvenes conozcan estas amenazas y comprendan que nuestras acciones tienen una repercusión directa sobre la fauna marina”.
El Cabildo recuerda que, ante el hallazgo de una tortuga marina herida, varada o en dificultades, no se debe manipular al animal y es necesario avisar al 112 para que pueda activarse el protocolo de atención y garantizar su traslado a un centro especializado. Las sueltas de ejemplares recuperados forman parte de las acciones de sensibilización del programa ‘Conocer para Proteger’, que busca acercar la conservación de la biodiversidad a la ciudadanía mediante experiencias directas.
Más de 40 niños y niñas del campamento Pequeño Valiente asisten a una suelta de tortuga boba


