Si tus ingresos anuales por trabajo no alcanzan los 18.276 euros, Hacienda tiene una buena noticia para ti. Ya está plenamente operativa la nueva deducción por obtención de rendimientos del trabajo, una medida recogida en la disposición adicional sexagésima primera de la Ley del IRPF que busca aliviar la carga fiscal de los salarios más modestos en España. Esta deducción se aplica directamente sobre la cuota líquida del impuesto, lo que supone un ahorro “limpio” en la declaración. Sin embargo, no todos los trabajadores pueden acceder a ella, ya que la Agencia Tributaria ha fijado unos límites de renta muy específicos.
En el caso de Canarias, también es vital revisar las deducciones por alquiler de vivienda habitual, gastos médicos o por el alza de precios, que suelen aliviar la presión fiscal en las Islas.
Para ello, basta con acceder al borrador de la renta y buscar el apartado ‘Deducciones generales’. A continuación, hay que clicar en la ‘Deducción por obtención de rendimientos del trabajo’.
«Aquí te van a hacer rellenar los rendimientos que has obtenido del trabajo, si hay reducciones, si has cotizado a la Seguridad Social —que evidentemente lo habrás hecho—, todo», indica.
Una vez cubierto este apartado, la información quedará reflejada en la declaración bajo el nombre de «Deducción por obtención de rendimientos del trabajo».
Un ejemplo para entender cómo funciona la deducción en la declaración de la Renta
Para ver cómo se aplica esta medida en la práctica, puede tomarse como ejemplo un trabajador con un salario bruto anual de 16.800 euros. Como esta cifra supera el primer tramo, no tendrá derecho a los 340 euros completos. La diferencia respecto a los 16.576 euros es de 224 euros, y al aplicar el coeficiente del 0,2 la reducción asciende a 44,80 euros. De este modo, la deducción final que podría aplicar en su declaración sería de 295,20 euros.
Si los ingresos suben hasta los 17.800 euros, el exceso sobre el umbral base sería de 1.224 euros. En ese caso, al multiplicar esa cantidad por 0,2, el resultado es una reducción de 244,80 euros, por lo que la deducción quedaría en 95,20 euros. Con este sistema, la ventaja fiscal se concentra en los salarios más bajos y va desapareciendo de forma progresiva conforme aumentan los ingresos.
Los requisitos para formar parte de esta deducción son los siguientes:
- Es importante destacar que esta ayuda tiene un tope: el importe de la deducción no puede exceder la parte de la cuota (estatal y autonómica) que corresponda proporcionalmente a esos rendimientos del trabajo. Es decir, Hacienda no te devolverá más de lo que te correspondería pagar por esos ingresos.
- Sueldo: tus rendimientos íntegros del trabajo deben ser inferiores a 18.276 euros anuales.
- Otras rentas: no puedes tener ingresos de otro tipo (como alquileres, intereses bancarios o ganancias patrimoniales) que superen los 6.500 euros anuales (excluidas las rentas exentas).


