El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, habría trasladado que el presidente venezolano, Nicolás Maduro, ha sido capturado en la intervención en Caracas y que será procesado penalmente en Estados Unidos. Así lo aseguró este sábado el senador republicano Mike Lee tras mantener una conversación telefónica con el jefe de la diplomacia norteamericana, en un contexto de máxima tensión política y militar.
Según explicó el propio Lee en un mensaje publicado en la red social X, Rubio le habría detallado que la reciente actuación militar de Estados Unidos en territorio venezolano tuvo como objetivo garantizar la seguridad de los agentes implicados en la ejecución de una orden judicial.
Estas declaraciones se producen después de que el propio presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmara públicamente la operación durante la jornada del sábado. En un mensaje difundido a través de su red social Truth Social, Trump aseguró que las fuerzas estadounidenses habían ejecutado con éxito una acción de gran envergadura contra el Gobierno venezolano.
«Con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, que ha sido, junto con su esposa, capturado y sacado por aire del país», afirmó Trump en su publicación, en la que vinculó directamente la operación con la detención del mandatario.
El presidente estadounidense añadió que «la operación fue realizada en conjunción con las fuerzas del orden de Estados Unidos«, sin aportar inicialmente más detalles sobre la naturaleza exacta del dispositivo ni sobre el lugar en el que se habría producido la detención.
Trump avanzó, no obstante, que ofrecerá más información en una comparecencia pública prevista para las 11.00 horas locales, lo que corresponde a las 16.00 GMT. La rueda de prensa tendrá lugar en Mar-a-Lago, su residencia en Florida, donde se espera que amplíe los detalles políticos, judiciales y operativos de la intervención.
Hasta el momento, ni las autoridades venezolanas ni otros organismos internacionales se han pronunciado oficialmente sobre estas afirmaciones, que de confirmarse supondrían un hecho sin precedentes en las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela. Tampoco se han hecho públicos documentos judiciales que concreten los cargos penales a los que se enfrentaría Maduro en territorio estadounidense.
La situación ha generado una intensa reacción política tanto dentro como fuera de Estados Unidos, con interrogantes sobre las implicaciones legales, diplomáticas y geopolíticas de una operación de este alcance. A la espera de más explicaciones oficiales, el anuncio ha elevado la incertidumbre sobre el futuro inmediato de Venezuela y el papel que jugará Washington en el desenlace de esta crisis.

