Según denuncia el sindicato CC OO, esta situación afecta a 42 trabajadores, que se quedarán «en la calle», ya que la asociación que gestiona estos recursos, Mundo Nuevo, no les ha dado otra alternativa «ni les ha planteado la posibilidad de reubicarlos en otros centros». Así lo traslada la coordinadora de Intervención Social de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CC OO Canarias, Zayda González Cedrés. La plantilla supo cuál sería su futuro esta misma semana, el martes, por lo que no han tenido tiempo de reacción.
En el caso concreto del recurso Ancor, que abrió sus puertas hace siete años, las condiciones de sus trabajadores se quedaron «congeladas» en aquel contexto de emergencia migratoria, en el que el goteo de cayucos y pateras era intenso. «Entendemos que una emergencia pueda durar seis meses, a lo sumo un año, pero lo lógico es que, cuando un centro con tanta demanda de usuarios permanece abierto tanto tiempo, se haga una nueva licitación y se pongan las condiciones similares que existen para el sector y todos los recursos ordinarios», remarca la coordinadora de Intervención Social de la Federación de Servicios a la Ciudadanía del sindicato. Así, comenta que la plantilla lleva «siete años con los sueldos congelados».
Además, esto no solo ha sucedido en los centros ya mencionados de la isla majorera, sino que, indica el sindicato, al menos tres centros habrían cerrado en los últimos meses en Gran Canaria.
Desde el sindicato hacen hincapié en que encontrar personal cualificado para estos recursos es una ardua tarea, ya que se trata de un sector «muy precario» en el que se necesitan personas formadas y aptas para los puestos.
De esta forma, CC OO reclaman transparencia por parte de las entidades del tercer sector y del Gobierno canario, así como que se respete a los trabajadores y los plazos que marca la ley ante los despidos colectivos.


