¿Hay relación entre el frío y la capacidad de nuestras defensas para luchar frente a los virus? La respuesta es que, sí la hay. El epitelio que recubre la mucosa respiratoria es nuestra primera línea de defensa frente a los virus. En ella encontramos un mecanismo de defensa inmunitaria que consiste en la liberación de vesículas extracelulares que contienen moléculas de RNA cuya finalidad es neutralizar los virus que entran en nuestro organismo para luego expulsarlos a través del moco.
Normalmente, estas infecciones tienen un curso autolimitado, es decir, una tendencia hacia la curación espontánea, sin necesidad de recurrir a ningún tratamiento específico, que en este momento no existe. «Estos procesos son un claro ejemplo de la importancia de la educación sanitaria y la autorresponsabilidad en salud de la población», señalan los expertos.
La mayoría de las personas deberían guardar reposo unos días, limitando los contactos y/o quedarse en casa hasta que se encuentren mejor y consultar solo con un profesional sanitario si se trata de personas de riesgo (mayores, embarazadas, inmunodeprimidos o con patologías crónicas) o si la evolución es desfavorable o con signos de gravedad.
En caso de personarse en el centro de salud, lo más recomendable es acudir protegiendo boca y nariz con una mascarilla adecuada para evitar contagios a otros usuarios del centro sanitario y a los profesionales que trabajan en ellos.
Tal y como recuerdan, la coyuntura actual está desembocando en la creencia de la población de que se está generando una «tridemia», cuando la realidad se trata de «un término inadecuado, puesto que podría dar la sensación de una coinfección de dos o más de estos virus y por lo tanto de mayor gravedad».
La sociedad médica también ha indicado la importancia de la vacunación en todos los grupos de edad, incluyendo a los menores, ya que son los «principales transmisores de gripe», entre ellos y hacia los adultos».
Aunque es difícil de predecir, las próximas semanas, en que coinciden la celebración del Día de Reyes y el inicio del segundo trimestre escolar, podrían ser «complicadas», según los médicos de familia. Las dificultades en la previsión radican en el hecho que no se puede comparar con lo ocurrido en los años previos de pandemia, donde la epidemia de gripe se ha visto interferida por la circulación del SARS-CoV-2 y las diferentes medidas obligatorias de prevención.
Se ha demostrado que, con la bajada de temperaturas, estas vesículas extracelulares presentan problemas para liberarse al medio, lo que afecta directamente a la respuesta inmunitaria.
Del mismo modo, en invierno pasamos más tiempo en lugares cerrados por lo que es necesario ventilar estos lugares con cierta frecuencia en caso de que no tengan ventilación propia y si quieres protegerte de infecciones víricas, haz uso de mascarillas.
Estos días en los que las gripes estacionales están en pleno auge, llevar una mascarilla en el bolsillo no sería algo descabellado. Si estás en un lugar sin ventilar y no quieres contagiarte, no dudes en usarla y por favor, si tienes síntomas, haz uso de ella para evitar contagiar a los demás.

