Canarias todavía tiene otra cita astronómica marcada en el calendario antes de despedir agosto. Apenas 16 días después del eclipse de Sol del pasado 12 de agosto, la madrugada del viernes 28 llegará un nuevo fenómeno visible desde las Islas: un eclipse parcial de Luna que dejará una parte muy importante del satélite bajo la sombra de la Tierra.
El fenómeno podrá contemplarse desde todo el Archipiélago y obligará, eso sí, a madrugar. El momento de máxima ocultación se producirá a las 05:12 horas, hora canaria, según los datos astronómicos disponibles para las Islas.
El Instituto Geográfico Nacional (IGN) señala que el eclipse tendrá una magnitud de 0,93 y será visible en toda España. Canarias contará además con una posición favorable: en las Islas la Luna no se pondrá hasta después de que haya terminado completamente la fase parcial, algo que no sucederá en el centro y este de la Península ni en Baleares.
A qué hora será
El eclipse comenzará mucho antes de que la diferencia sea claramente perceptible a simple vista.
La primera fase, conocida como eclipse penumbral, arrancará en Canarias aproximadamente a las 02:23 horas del viernes 28 de agosto. En ese momento, la Luna comenzará a atravesar la zona más exterior y tenue de la sombra terrestre.
El cambio más evidente llegará a las 04:12 horas, cuando comenzará propiamente la fase parcial. A partir de entonces se apreciará cómo una zona oscura va avanzando progresivamente sobre el disco lunar.
El punto culminante llegará exactamente una hora después: a las 05:12 horas se alcanzará el máximo del eclipse. La fase parcial terminará alrededor de las 06:13 horas, mientras que la fase penumbral se prolongará hasta prácticamente las 08:00 horas. Los horarios son prácticamente idénticos en las principales localidades de Canarias.
Por tanto, quienes quieran disfrutar de la parte más espectacular no necesitarán permanecer despiertos durante todo el fenómeno. Entre las 04:00 y las 06:15 horas se concentrará el tramo más interesante para observarlo.
Sin gafas especiales
Esta vez hay una diferencia importante respecto al eclipse solar vivido el pasado 12 de agosto.


