Desde la Asociación Arenas Marroquí queremos expresar nuestra profunda indignación, tristeza y dolor ante la muerte de Said un joven de tan solo 23 años en Gran Tarajal.
Una vida se ha apagado. Una familia está sufriendo una pérdida que nada podrá reparar. Y nuestra sociedad no puede permanecer indiferente ante una tragedia de esta magnitud.
Si, como se está investigando, una cantidad de 25 euros estuvo detrás del enfrentamiento que terminó con la muerte de este joven, debemos preguntarnos como sociedad hacia dónde estamos caminando.
¿En qué momento 25 euros pueden llegar a valer más que una vida humana?
No podemos normalizar la violencia. No podemos aceptar que una discusión termine en sangre. No podemos acostumbrarnos a escuchar que un joven ha muerto por una pelea y continuar con nuestras vidas como si nada hubiera ocurrido.
Desde nuestra asociación condenamos con toda firmeza cualquier acto de violencia y exigimos que los hechos sean esclarecidos completamente y que, si se determina responsabilidad penal, se aplique la Justicia con todas sus consecuencias y garantías.
Pero también queremos dejar algo muy claro:
Este joven no era una nacionalidad. Era una persona. Tenía 23 años, tenía una familia, tenía sueños, tenía derecho a seguir viviendo.
Por eso rechazamos cualquier intento de utilizar esta tragedia para enfrentar a marroquíes contra españoles, a inmigrantes contra vecinos o a unas comunidades contra otras. El dolor no tiene nacionalidad y la violencia tampoco.
Hoy no queremos discursos de odio.
Queremos justicia.
Queremos respeto.
Queremos seguridad.
Queremos convivencia.
Y, sobre todo, queremos que esto no vuelva a suceder.
Hacemos un llamamiento a las instituciones, a las fuerzas de seguridad, a las asociaciones y a toda la ciudadanía de Fuerteventura para que reflexionemos y trabajemos juntos en la prevención de la violencia, especialmente entre nuestros jóvenes.
Gran Tarajal no puede acostumbrarse a la violencia. Fuerteventura no puede mirar hacia otro lado. Hoy nuestra voz es por ese joven.
Por su familia. Por quienes le querían. Y por todas las personas que merecen volver a casa después de una discusión
sin que una vida termine truncada. 25 euros pueden perderse. Una vida, jamás se recupera.
Desde la Asociación Arenas Marroquí, nuestro compromiso es seguir defendiendo la vida, la dignidad humana, la convivencia y una sociedad donde ningún joven tenga que morir por una discusión. DEP.
La Asociación Arenas Marroqui en las islas Canarias


