Canarias se enfrenta a una semana de extrema complejidad atmosférica. Lo que los expertos y la sabiduría popular ya denominan como un auténtico “potaje meteorológico” cobrará fuerza en las próximas horas. La responsable es la borrasca Regina, una baja fría situada en el Atlántico que ha comenzado a desestabilizar el clima en todo el Archipiélago, dejando un rastro de lluvia, nieve, viento huracanado y, por si fuera poco, el regreso de la calima. La borrasca Regina pone en alerta por vientos a Fuerteventura
El aviso naranja por fenómenos costeros advierte de mar combinada con olas que podrían alcanzar los 5 o 6 metros de altura, afectando principalmente al litoral de Lanzarote, Fuerteventura y el norte de las islas capitalinas.
Cuando parecía que la lluvia limpiaría la atmósfera, el “potaje meteorológico” añade un nuevo elemento: la calima. El desplazamiento de la borrasca Regina favorecerá la entrada de una masa de aire sahariano que empezará a notarse a partir del miércoles, reduciendo la visibilidad y empeorando la calidad del aire de forma progresiva.
- Vientos muy fuertes: Riesgo de caída de objetos y ramas. Se recomienda asegurar toldos y ventanas.
- Mal estado del mar: Prohibido el baño en zonas de aviso naranja y precaución extrema en muelles y diques.
- Nieve: Acceso a cumbres condicionado por la presencia de placas de hielo y fuertes rachas.
- Calima: Recomendación de uso de mascarilla para personas con patologías respiratorias.
La evolución de la borrasca Regina es monitorizada minuto a minuto por la AEMET, ya que cualquier ligero desplazamiento en su centro de bajas presiones podría intensificar las lluvias en las vertientes sur de las Islas.
La borrasca Regina pone en alerta por vientos a Fuerteventura

