CEOE-Tenerife alerta de que la escasez estructural de vivienda en Canarias, con un déficit superior a las 37.600 unidades, se ha convertido en un «obstáculo real» para el crecimiento económico, la creación de empleo y la cohesión social en el archipiélago, tal y como constata el ‘Monitor de la Economía Canaria-Diagnóstico del Mercado de la Vivienda en Canarias’. CEOE Tenerife alerta que la escasez de vivienda es un obstáculo real para el crecimiento económico
Tal y como publica Tiempo de Canarias, según la patronal, «la vivienda ha dejado de ser un problema exclusivamente social para convertirse en un factor crítico de competitividad» ya que la tensión del mercado residencial afecta al funcionamiento del mercado laboral y condiciona la capacidad de la economía canaria para atraer y retener trabajadores.
Cada año, prosigue, la demanda potencial de vivienda en Canarias crece en torno a 10.000 nuevos hogares, mientras que la producción anual no supera las 2.500 viviendas.
«Este profundo desequilibrio entre oferta y demanda, que se arrastra desde hace años, explica cerca del 40% del encarecimiento reciente de la vivienda en las islas y seguirá intensificándose si no se actúa de forma decidida sobre la oferta residencial», apunta CEOE-Tenerife en una nota.
En esa línea expone que el déficit estructural de vivienda se ve agravado por la «insuficiente» construcción de vivienda protegida en los últimos años, «claramente incapaz de absorber la demanda de los hogares con menores rentas».
Esta falta de oferta asequible, subraya, desplaza a este colectivo hacia el mercado libre y el alquiler, «intensificando la presión sobre ambos segmentos y contribuyendo de forma directa al encarecimiento general de los precios».
Para la patronal, «no se trata de un fenómeno coyuntural ni de un repunte puntual de la demanda, sino del resultado de un bloqueo prolongado de la producción residencial, provocado por la falta de suelo finalista, la excesiva complejidad administrativa, la inseguridad jurídica y la baja rentabilidad del sector promotor, que limitan la inversión y puesta en marcha de nuevos proyectos de vivienda».
No oculta que la escasez de vivienda asequible limita la movilidad laboral, eleva el coste real del empleo y reduce la capacidad de las empresas para cubrir puestos de trabajo, especialmente en actividades estratégicas para Canarias.
A esta realidad se suma que el archipiélago presenta salarios medios inferiores a la media nacional, dada la composición del tejido productivo, mientras que el esfuerzo para acceder a la vivienda supera los umbrales de riesgo recomendados.
«El resultado es una creciente vulnerabilidad residencial que afecta al consumo, al ahorro y a la estabilidad social», indica.
Por ello, desde CEOE Tenerife se insiste en que la vivienda debe situarse como «prioridad» en la agenda pública y eso pasa por facilitar suelo, agilizar licencias, reforzar la seguridad jurídica y activar inversión pública y privada.
«Sin vivienda se resiente el empleo, la competitividad y la cohesión social. Resolver este problema es una condición indispensable para el futuro económico del archipiélago», concluye.
CEOE Tenerife alerta que la escasez de vivienda es un obstáculo real para el crecimiento económico

