La disminución de donantes voluntarios se ha consolidado como uno de los principales retos para los sistemas sanitarios en todo el mundo. Aunque las cifras globales de donación han mostrado un crecimiento sostenido a largo plazo, especialmente, entre 2008 y 2018, diversos estudios recientes advierten de un descenso significativo en países desarrollados, una tendencia que preocupa a las autoridades sanitarias. Las colectas de sangre se consolidan como elementos clave para garantizar la donación en Canarias
Entre las principales causas de este descenso se consideran los cambios en el estilo de vida. También, la falta de tiempo para acudir a campañas regulares, la persistencia de mitos y temores en torno a la donación. Además, la desinformación y el envejecimiento progresivo de los donantes habituales, que no siempre se ve compensado por la incorporación de nuevos donantes jóvenes.
A este escenario se suman incrementos puntuales de la demanda, especialmente en períodos estacionales. Derivados de emergencias, intervenciones quirúrgicas, trasplantes o tratamientos médicos complejos. Ponen de manifiesto cómo la necesidad de sangre puede superar la disponibilidad en momentos concretos.
Canarias: acercar la donación a la ciudadanía
En 2025, el 57,66 por ciento de las donaciones obtenidas en el archipiélago procedieron de las unidades móviles. Que recorren los distintos municipios de las islas, convirtiéndose estos espacios en un icono de la donación en nuestras islas. Por otro lado, en los hospitales se registraron el 24,63 por ciento de las donaciones y en los puntos fijos de extracción de la Dirección General de Hemodonación y Hemoterapia del Servicio Canario de la Salud el 17,71 por ciento.
En Canarias, disponemos de un sistema mixto que obtiene sus donaciones de la suma de las obtenidas en unidades móviles, en los puntos fijos de donación establecidos por la Dirección General de Hemodonación y Hemoterapia y de los puntos de donación hospitalarios.
En este contexto, la organización de las colectas de sangre extrahospitalarias adquiere un papel esencial, especialmente, en un territorio fragmentado como Canarias. Estas campañas representan una expresión tangible del compromiso social de la ciudadanía frente a una necesidad permanente. Cada donación puede resultar decisiva para pacientes que requieren transfusiones a diario. Ya sea en situaciones de urgencia, intervenciones quirúrgicas, trasplantes o tratamientos de corta y larga duración.
La demanda constante por parte de los hospitales ha consolidado a las colectas de donación. Como una estrategia clave para garantizar el suministro de hemocomponentes, indispensables para el funcionamiento cotidiano del sistema sanitario. Aunque también se puede donar en centros hospitalarios, nuestra geografía nos obliga a considerar estas campañas como fundamentales. Para dar accesibilidad a la población a la donación de sangre, lo que exige una planificación exhaustiva y anticipada.
Cada colecta es una organización compleja y coordinada
La preparación de cada colecta varía en función del ámbito en el que se desarrolla, fuerzas armadas, empresas, municipios, centros educativos u otros colectivos, y de las características geográficas del entorno (municipios, islas, etc.). No obstante, todas comienzan con la definición clara de objetivos, lo cual permite coordinar recursos humanos y establecer plazos adecuados.
La elección del lugar resulta determinante. Se priorizan espacios con alta afluencia de personas. Aunque factores técnicos como las dimensiones de las unidades móviles, el estado del pavimento o las condiciones del entorno pueden condicionar su instalación y la obtención de los permisos necesarios.
En el caso de las islas, los equipos de extracción están formados por cuatro profesionales. Personal médico, de enfermería, un promotor o promotora y un conductor o conductora. Este equipo es responsable tanto de la atención directa a los donantes como del estricto cumplimiento de la normativa sanitaria y legal vigente.
Desde el punto de vista logístico, las colectas pueden realizarse en unidades móviles completamente equipadas o mediante dispositivos temporales instalados en espacios como centros educativos, empresas o entidades sociales. Para ello, deben cumplir condiciones básicas de higiene, ventilación y accesibilidad, además de permitir una correcta organización del flujo de donantes.
Las autoridades sanitarias a nivel europeo y a nivel nacional establecen los requisitos generales para la donación, como ser mayor de edad, pesar más de cincuenta kilos, gozar de buen estado de salud y presentar una identificación oficial, con el objetivo de proteger tanto a la persona donante como al receptor.
En cada colecta intervienen múltiples actores: Administraciones públicas, ayuntamientos, centros educativos, medios de comunicación, personal sanitario, captadores, voluntariado y la ciudadanía en general. Durante la jornada, se habilitan áreas específicas para el registro, la evaluación médica, la extracción y la recuperación, garantizando en todo momento el bienestar de los donantes.
Por último, la difusión es otro elemento clave. El uso de redes sociales, plataformas de mensajería, medios de comunicación y cartelería permite ampliar el alcance de cada campaña, siempre que la información sea clara en cuanto a fechas, horarios, ubicación y requisitos.
Fomentar una cultura de donación regular
Especialistas y organizaciones coinciden en la importancia del seguimiento posterior. El agradecimiento a las personas donantes, la comunicación de resultados y la promoción de nuevas jornadas son acciones fundamentales para fortalecer una cultura de donación voluntaria, regular y solidaria, que fomente al menos donar sangre dos veces al año.
Una cultura que, más allá de cifras y estadísticas, resulta imprescindible para asegurar la sostenibilidad del sistema sanitario y garantizar que la sangre esté disponible allí donde y cuando más se necesita.
Las colectas de sangre se consolidan como elementos clave para garantizar la donación en Canarias

