Tenerife ha pasado de hablar del tren a ponerlo en marcha. El Gobierno central, el Ejecutivo canario y el Cabildo han estampado sus firmas en un protocolo que pone en marcha los dos corredores ferroviarios de la isla y allana el terreno para un convenio plurianual con ficha financiera. El gesto político llega en sintonía con el proyecto de Gran Canaria y con una idea de fondo, que el transporte guiado ya no es una aspiración, es la herramienta para desatascar la movilidad insular. Estado y Canarias con Cabildo de Tenerife abren vía a los ferrocarriles del Norte y del Sur
El acto reunió al presidente canario Fernando Clavijo; al ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres; al secretario de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible, José Antonio Santano; al consejero de Obras Públicas, Pablo Rodríguez; y a la presidenta del Cabildo, Rosa Dávila. La foto de familia es también una declaración de intenciones, donde ha habido cooperación interadministrativa por encima de los colores políticos.
El protocolo ordena funciones, fija el marco para la llegada de fondos estatales a través de los Presupuestos Generales del Estado y abre la puerta a encaje europeo. Santano subrayó el papel del tren en la descarbonización y recordó que la movilidad se entiende como un derecho en el proyecto de ley que se tramita en el Congreso. Torres rebajó la euforia con realismo institucional: «El paso definitivo será el convenio», señaló. Clavijo, por su parte, lo resumió en una frase que resuena décadas de debate: «Hoy estamos más cerca que nunca».
Estado y Canarias con Cabildo de Tenerife abren vía a los ferrocarriles del Norte y del Sur

