El consejero de Educación, Poli Suárez, ha negado este martes que las instrucciones relativas a la celebración de charlas en los centros escolares induzcan a la «censura», y ha recalcado que éstas son las mismas que se vienen aplicando en el presente curso «sin polémicas».
Suárez ha hecho esta afirmación en el pleno del Parlamento de Canarias en respuesta a las preguntas de PSOE, Nueva Canarias y Vox sobre la Resolución 73/2026, en su apartado 3.4, sobre la organización y funcionamiento de los centros educativos, que una treintena de colectivos ha tachado de «pin parental encubierto».
Acusación
Ha lamentado que desde la oposición se le acuse de «abrir las puertas a la censura» en los centros educativos, amén de «otras muchas barbaridades», y ha citado varias charlas desarrolladas este curso escolar bajo esas mismas instrucciones: de educación afectivo sexual, sobre Palestina o sobre diversidad sexual.
También ha repasado las instrucciones de Educación de enero de 2023, cuando gobernaba en Canarias el llamado ‘pacto de las flores’, en las que se vetaban en las aulas los actos de carácter político o religioso, las actividades comerciales o las que atenten contra la integridad de las personas o los derechos de las minorías, y se ha preguntado si esto también era «censura».
Mecanismo de «exclusión»
Marcos Hernández (PSOE) le ha espetado al consejero que «la neutralidad absoluta no existe» y que puede convertirse en «mecanismo de exclusión» cuando la escuela, ha añadido, tiene entre sus objetivos el desarrollo del espíritu crítico y la comprensión de la diversidad.
Ha advertido de que «la arbitrariedad es inevitable cuando los criterios son vagos e indeterminados», como a su juicio sucede con las instrucciones de Educación, y ha preguntado al consejero si «es ideológico» un sindicato, una asociación ecologista o feminista, o una entidad de memoria, porque todos ellos «defienden determinadas ideas y valores».
Normas neutrales
Carmen Hernández (NC) le ha preguntado al consejero si las normas que dicta su departamento son neutrales, y ha concluido que «dar instrucciones para silenciar información en los centros se llama censura». Ha señalado que el PP «cada vez se parece más a la extrema derecha», pues de hecho «gobiernan con ellos» en algunas autonomías y ayuntamientos, y «abrazan la prioridad nacional, que en Canarias se llama primero los nuestros».
«Y luego le irán a besar la mano al papa» en su visita a Canarias, ha añadido la diputada de NC, que le ha pedido al consejero que rectifique y elimine esa instrucción y que se posicione «en el lado correcto de la historia».
Herida de «gravedad»
Paula Jover (Vox) ha afirmado por su parte que si hace un año Poli Suárez «dejó a la educación en la mesa de operaciones, herida de gravedad», en su defensa de que en los centros escolares se enarbolara la bandera multicolor, «hoy la deja en coma» con estas instrucciones. La diputada de Vox ha defendido «el derecho a una educación libre decidida por los padres en cuanto a la moral», y ha conminado al consejero a que «salga todo adoctrinamiento de las aulas».
A la pregunta de Jover de que «para qué sirven» estas instrucciones, el consejero ha respondido que «para evitar que el odio entre en los centros educativos de Canarias», y ha recalcado que en las aulas predomina la libertad de expresión y en ellas «se habla de todo».


