El ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, ha cargado duramente contra los controles fronterizos temporales establecidos por España a los viajeros procedentes de Italia. Tajani ha tachado de «incomprensible y totalmente inaceptable» la respuesta española a los controles establecidos por el propio Gobierno italiano tras la entrada masiva de migrantes en Ceuta.
«Suspendimos el espacio Schengen, como exigen los Tratados, porque ocurrió algo extraordinario en Ceuta», ha defendido en el diario La Stampa. Además, ha incidido en que el propio presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, ha cifrado entre 8.000 y 11.000 las personas migrantes que permanecen en este territorio.
El ministro italiano ha subrayado también que según «los servicios de inteligencia españoles, existe riesgo de una nueva ola a mediados de agosto, y no levantar la medida es una precaución». Desde su punto de vista, el presidente Pedro Sánchez ha «dramatizado» con su reacción, ya que la intención del Ejecutivo italiano es eliminar esta «medida simbólica» una vez la situación en Ceuta vuelva a la normalidad.
«Es necesario poner orden: no estamos en contra de España, pero tenemos el deber de proteger nuestras fronteras. Y no cabe duda de que la llegada de personas procedentes del África subsahariana supone una amenaza yihadista. La propia policía española ha detenido a individuos sospechosos», ha aseverado el jefe de la diplomacia italiana.
«Defender nuestras fronteras no significa poner en riesgo a Europa»
El también vicepresidente italiano ha asegurado que Italia es el país más expuesto ante esta crisis migratoria y ha reprochado a las autoridades españolas que revocaran el espacio Schengen «por represalia» cuando Ceuta ni siquiera forma parte de este.
Finalmente, Tajani ha mostrado su oposición a la regularización extraordinaria de personas migrantes llevada a cabo por el Gobierno de Sánchez. «Defender nuestras fronteras no significa poner en riesgo a Europa, algo que ocurre con la acogida indiscriminada», ha sostenido.
También ha criticado que esta decisión puede llegar a transmitir una imagen negativa de Europa, además de poner «en riesgo la seguridad de todos».


