Fallece la alfarera majorera Josefa Acosta Rodríguez

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La artesanía tradicional está de luto. Fuerteventura llora la muerte de la alfarera Josefa Acosta Rodríguez (Betancuria 1936-2022), conocida popularmente como Fefita, que falleció en la noche del martes. Detrás deja un importante legado  en el mundo de la alfarería  canaria y otras disciplinas artesanas como  la palma y la cestería, todas ellas heredadas de sus antepasados. Esta noche a las 21.00 horas recibe cristiana sepultura en el cementerio del pueblo que la vio nacer.

En el Valle de Santa Inés, en el municipio majorero de Betancuria, ha pervivido hasta la actualidad la alfarería tradicional, heredera de aquella cerámica aborigen que los mahos, antiguos habitantes de la isla de Fuerteventura, utilizaban antes de la colonización española para uso doméstico, principalmente para almacenar alimentos y líquidos. Y todo
ello, gracias a la labor de Fefita Acosta, después de casi medio siglo mimando el barro y moldeando con sus manos las distintas tipologías de la alfarería popular, especialmente el tofio y la hornilla, dos de sus especialidades. Además, Fefita siempre mantuvo las mismas técnicas de elaboración que le enseñó su suegra, Salomé Brito Cardona, basándo sus
creaciones en los procedimientos ancestrales.

La locera fallecida procedía de una familia humilde del Valle de Santa Inés dedicada a la agricultura y la ganadería. Sus padres, José y María trabajaron muy duro en aquella Fuerteventura profunda del hambre, la miseria y la sed para sacar sus hijos adelante. Contrajo matrimonio con Victoriano García Brito formando una familia de siete hijos: María del Carmen, Juana, José, Olga Nieves, Salomé, María Victoriana y Victoriano, algunos de los cuales continúan con la tradición alfarera.

Los Acosta García, así como otros miembros de la amplia familia, continúan apegados a la cultura tradicional y popular de la isla majorera, no solo en las distintas disciplinas artesanales, sino también en la música popular, ya que muchos de sus miembros son cantadores, parranderos y tocadores. De hecho, Salomé, que es artesana del Ecomuseo La Alcogida,  y su hermana Vicky  vienen colaborando desde hace años en la recuperación de los antiguos bailes y cantos tradicionales.