La Policía Nacional ha detenido en Puerto del Rosario a un hombre identificado como el presunto patrón de una embarcación que llegó a Fuerteventura con 20 migrantes a bordo, entre ellos un menor extranjero no acompañado.
La investigación, denominada Operación Maestre, concluye que el arrestado habría gobernado en solitario el pesquero desde Marruecos hasta la Isla, pese a carecer de cualificación náutica y viajar en una embarcación sin chalecos salvavidas, agua, alimentos ni elementos mínimos de seguridad.
El detenido fue puesto a disposición judicial y el juez decretó su ingreso en prisión provisional.
Un pesquero de 25 metros llegó con 20 personas a bordo
La investigación comenzó el 24 de julio, después de la llegada al litoral majorero de una embarcación con 19 adultos y un menor.
Se trataba de un pesquero de aproximadamente 25 metros de eslora, que tuvo que ser remolcado por Salvamento Marítimo hasta el muelle de Gran Tarajal.
A partir de ese momento, agentes de la Brigada Local de Extranjería y Fronteras de Puerto del Rosario iniciaron las diligencias para determinar quién había dirigido la travesía.
Tres testigos protegidos señalaron al presunto patrón
Las pesquisas incluyeron numerosas entrevistas, la declaración de tres testigos protegidos y varios reconocimientos fotográficos.
Según la Policía Nacional, esas actuaciones permitieron identificar al hombre que presuntamente ejerció como patrón durante todo el trayecto.
Los investigadores sostienen que gobernó la embarcación en solitario desde su salida de Marruecos hasta Fuerteventura.
Además, uno de los testigos declaró que el investigado habría cobrado personalmente a algunos ocupantes el precio del viaje.
La cantidad señalada asciende a 30.000 dírhams marroquíes, unos 2.700 euros.
Sin chalecos, agua ni alimentos durante la travesía
Uno de los aspectos más graves de la investigación es el estado en el que habría navegado la embarcación.
Según la Policía, carecía de chalecos salvavidas, señalización luminiscente, alimentos, agua e instrucciones básicas de seguridad marítima.
A estas carencias se habría sumado el fuerte oleaje registrado durante la travesía, una combinación que, según los agentes, comprometió seriamente la estabilidad del pesquero y puso en riesgo la vida de todos sus ocupantes.


